martes, 9 de agosto de 2011

Egresados del ITESO ganan concurso internacional para ampliar museo en Finlandia


·         Paralelas es el nombre del proyecto con el que los arquitectos Mara Partida y Héctor Mendoza, en conjunto con el esloveno Boris Bezan, desarrollarán la ampliación del museo Gösta. La construcción empezará a principios de 2012 y se espera que esté abierto al público en la primavera de 2014.

El proyecto desarrollado por Mara Partida y Héctor Mendoza, egresados del ITESO en 1997, y el esloveno Boris Bezan, con quien formaron el estudio de arquitectura MX_SI, en 2005 en Barcelona, España, fue seleccionado para edificar la ampliación del museo Gösta, con sede en Finlandia. Su propuesta, denominada Paralelas, compitió con otras 578 provenientes de 42 países. 

El concurso internacional de diseño y arquitectura fue convocado por la Fundación de Bellas Artes Gösta Serlachius para ampliar la actual sede del museo Gösta, la casa Joenniemi, una edificación que no fue concebida como museo en sus orígenes y que fue rehabilitada en 1983. Los trabajos de construcción de la expansión del museo comenzarán a principios de 2012, y las instalaciones se abrirán al público en la primavera de 2014.

Crear un lugar para la exposición temporal y permanente de las piezas de arte que pertenecen a la Fundación Serlachius fue una de las necesidades que tenía que resolver el proyecto, ya que la sede actual ahora resulta insuficiente para albergarlas.

Partida y Mendoza narran que también fue importante “crear una conexión directa entre el nuevo edificio y la arquitectura existente. El nuevo edificio, aun siendo cuatro veces más grande que el museo existente, no debería robar protagonismo”.

Ambos consideran que su proyecto es una edificación de un valor emocional para la Fundación Serlachius. A diferencia de las demás propuestas arquitectónicas ellos consideran que la clave para que el jurado los haya seleccionado como los ganadores, es que pensaron detalladamente “la colocación del nuevo edificio en el sitio y su consecuente adaptación a la arquitectura existente, así como al paisaje y la topografía. En las bases del concurso remarcaban la importancia de que el edificio existente no perdiera el protagonismo actual. Sin embargo motivaban a que el nuevo edificio también tuviera su propia expresión. En este sentido, la ubicación de la propuesta cumple con estas expectativas”, explicaron los arquitectos egresados del ITESO.

Según palabras del jurado, la solución aportada demuestra un buen conocimiento del edificio existente, de la historia del lugar y del cliente, así como de la cultura finlandesa y de la arquitectura contemporánea. También destaca el respeto de la nueva construcción por las preexistencias del lugar sin perder por eso la identidad y la posibilidad de crear una arquitectura propia con un lenguaje actual. Otro de los valores que resalta el jurado es la armonía del volumen proyectado y cómo éste se adecúa al paisaje en su perímetro. Se consigue de esta manera un cuerpo integrado en el bosque que se acentúa por la utilización de la madera como principal material de las fachadas, reproduciendo el ritmo de los árboles que lo rodean.

Para Mara y Héctor los museos y cualquier otro lugar cultural son espacios donde es posible la experimentación, la expresión y la emoción, razón por la cual se sienten atraídos para concentrar su trabajo en este tipo de edificaciones. Al respecto, confiesan que su museo favorito está en  tierras mexicanas: “Sin duda un museo que nos ha marcado desde estudiantes es el Museo Experimental del Eco de Mathias Goeritz en el DF. Hay mucho que aprender de él, sobre todo en la idea de que la arquitectura sea capaz de transmitir un mensaje y una emoción a todo el que la viva”.

La estrategia de Paralelas

La propuesta con la que ganaron el concurso los arquitectos itesianos consiste en situarse fuera de la zona comprendida entre la casa Joenniemi (actual inmueble del museo Gösta), el parque  y la isla Taavetinsaari, y  mimetizarse con el bosque y en respetar el diseño del jardín.

El nuevo edificio se organiza a través del gran foyer, colocado a nivel de la planta baja de la casa, consiguiendo una continuidad visual entre el exterior y el interior a través de incisiones del cuerpo principal que introducen el paisaje. Para permitir la flexibilidad de las zonas de exposición, la estructura se desplaza hacia las fachadas liberando los espacios interiores. Todos los muros de las zonas de exhibición pueden usarse para exponer.

El bosque donde se emplaza el nuevo edificio se convierte conceptualmente en un conjunto de marcos paralelos abstractos que definen la geometría del edificio. El uso de la madera para la edificación de la ampliación del museo Gösta es una referencia a la industria histórica local.

No hay comentarios:

Publicar un comentario