viernes, 5 de diciembre de 2014

TEMA DE ESTUDIO MÉXICO ENTRE LUCES Y SOMBRAS


José de Jesús Vázquez Hernández
Desde el nefasto acontecimiento de Ayotzinapa a la fecha, México se ha movido entre luces y sombras, con una tendencia que se inclina más hacia las sombras por la diversidad de reacciones y marchas que ha originado y con ello los medios han tenido materia suficiente para los comentarios, no siempre acordes al sentir nacional solidarizado con los padres de los jóvenes.
A partir de esa fecha (26 de septiembre) no hay día que no haya habido en las diferentes ciudades no solo de México, sino de otros países expresiones en contra de las autoridades involucradas en esa tragedia y en apoyo de los padres y familiares que buscan a sus hijos con el clamor de que se los devuelvan como se los llevaron, vivos.
Lo probable es que después de la localización de tantos cuerpos en diferentes fosas clandestinas ya no aparezcan vivos, pero después de algunos resultados dados por los peritos que determinan que ninguno de los restos que han analizado pertenece a alguno de los jóvenes levantados en Ayotzinapa, les devuelve la esperanza para seguir luchando para localizarlos.
Dentro de la adversidad, que envuelve el hecho, hay una luz encendida en la obscuridad, la solidaridad mostrada de todo un pueblo hacia los agraviados, y en particular de los jóvenes que reprueban un hecho que vino a destapar un sinnúmero de acciones realizadas al amparo de la impunidad que dejan mal parado el sistema de seguridad de nuestro país.
Por un lado esas manifestaciones tumultuosas son indicativas de un pueblo que se mueve, que despierta, que aplaude, pero a la vez también reprocha y reclama sus derechos; que confía, pero igualmente desconfía de sus autoridades y con ello de algunas instituciones que considera parciales a un sistema de gobierno manipulador.
El problema es que la enfermedad que ha venido padeciendo de tiempo atrás, ahora con la bandera de Ayotzinapa, se ha convertido en una molesta llaga que puede convertirse en cancerosa si no se le trata apropiadamente, aunque los jaliscienses podemos decir que es algo ajeno a nosotros, sin embargo la visión del presidente o de las autoridades federales es diferente.
Todos estamos en el mismo barco, solo que unos viajan en primera, otros en segunda, otros en tercera y hay quienes solo van sostenidos con dificultad de algunos de sus accesorios, unos viajan arriba, otros en medio y los más abajo, pero el ser viajero del mismo barco todos corren peligro a la hora de la tempestad y más aun si se hunde.
Otra situación resultante de la misma problemática es el hecho de que el presidente Enrique Peña Nieto, haya nombrado a Jalisco en la lista de estados prioritarios en el combate a la inseguridad, junto con Guerreo, Michoacán y Tamaulipas, lo que implica varias lecturas, sobre todo que algo no se está haciendo bien y que debe darse a conocer y combatirse.
Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Jalisco y los demás estados, todos somos México, estamos en un mismo barco, en un barco que se mueve hacia senderos peligrosos, pero conscientes de la realidad y de la pluralidad,  sociedad y gobierno, enderecemos el barco hacia un faro luminoso que nos lleve puerto seguro.

Diciembre 3/2014  

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