miércoles, 22 de junio de 2011

“RÁPIDO Y FURIOSO” ESTRATEGIA FALLIDA

José de Jesús Vázquez Hernández
Tanto analistas políticos del país vecino como de México, con base en el reporte presentado por el comité de supervisión gubernamental de la Cámara de Representantes, que encabeza su presidente, Darrel Issa, han coincidido en señalar a funcionarios de la ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas) como implicados en la operación “Rápido y Furioso” que permitió entre 2009 y 2010, el paso de más de dos mil armas de asalto y cincuenta rifles para francotiradores a México para el rastreo de grupos del crimen organizado.



En este reporte se acusa a los funcionarios del solapamiento del tráfico de armas ilegales a México, del fracaso de las medidas de seguridad y la libre aportación a la violencia y muerte de ciudadanos en uno y otro país.



De acuerdo con las informaciones, Darrel Issa identificó a funcionarios de alto nivel de la ATF de recibir los continuos informes de la operación; de estar muy interesados en las actualizaciones de la operación; y de estar tan emocionados con esta operación, que recibía reportes especiales en Arizona.



A pesar de las pruebas y del confrontamiento con los testimonios de agentes de la ATF los funcionarios acusados se niegan a aceptar su responsabilidad, sin embargo son involucrados de expresar las siguientes frases: “Para hacer omelette, hay que romper algunos huevos”, tal vez en sugerencia a los daños que la movilización ocasionaría en México.



Entre otras consecuencias, esta operación puede tener alguna relación con la muerte del agente Brian Terry, pues cerca de la escena del crimen se encontró un arma del operativo.

Desafortunadamente la maniobra preparada como carnada, ni siquiera estuvo cerca de llegar a su cometido pues las armas que tenían el “propósito” de desmantelar carteles mexicanos, sólo fueron de ayuda en la acusación de veinte compradores locales, "La operación de Rápido y Furioso contribuyó al aumento de la violencia y de muertes en México".



Se asegura en el informe de Issa y en los testimonios que apoyaron las pruebas de Darrel, se destaca el nerviosismo con que los funcionarios veían las imágenes provenientes de México, llenas de violencia y muerte, tal vez ocasionadas algunas de ellas, con las armas del proyecto supervisado por ellos mismos. .



Se busca esclarecer responsabilidades para evitar repetir las tragedias que este movimiento ilegal ha ocasionado en México.



Aunque el presidente Barack Obama y el procurador Eric Holder han rechazado haber aprobado la operación, Issa dijo que se busca llegar al fondo de la verdad y hacer que los responsables rindan cuentas y se eviten programas similares.



Ya el presidente Calderón hizo un severo pronunciamiento sobre este hecho y la poca aportación de las autoridades del país vecino por controlar esta clase de operaciones y tráfico de armas que llegan a manos del crimen organizado.



Ante esta clase de operaciones unilaterales, que tienen un propósito positivo, pero que no dejan de ser altamente riesgosas, son lamentables por los efectos que producen cuando se salen de control, como el de Rápido y Furioso, pero como dice el axioma popular, “no hagas cosas buenas que aparezcan malas”, o en su caso planear mejor las estrategias.

jjesusvah@hotmail.com

Junio 22 /2011

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