jueves, 30 de junio de 2011

BUROCRACIA DORADA (a proposito de parasitos)

BUROCRACIA DORADA
José de Jesús Vázquez Hernández
Sabe usted que en los últimos meses se han manifestado personas jóvenes y adultas, prevaleciendo los jóvenes, en diferentes partes del mundo, México no es la excepción, para expresar su inconformidad en contra de la burocracia dorada, líderes de toda clase de gobiernos, de derecha, de izquierda, del centro, con democracia, sin democracia, con alternancia, sin alternancia, que se apoderan del hueso y una vez que lo prueban difícilmente lo sueltan, pues según dicen los analistas la burocracia solo en México se gasta una una tercera parte de todo el presupuesto,  quedando dos terceras partes y eso quien sabe, para pagar deuda interna y externa y demás servicios requeridos.
La mayoría de los gobiernos se caracterizan por ejercer el poder por el poder y no como lo prometen en sus campañas, donde se manifiestan como blancas palomitas, con innumerables valores y deseos de servir a sus representados, pues ya nacen con esa vocación y para no desperdiciarla tratan, a como dé lugar, ocupar un cargo público, ya de elección o de nominación para aprovechar esos grandes dones que Dios les dio.
Una de las características predominantes de estos “servidores públicos” es no quedarse fuera del presupuesto, pues el trabajo es llegar la primera vez, y una vez  encarrilados, se convierten en precandidatos y candidatos para por lo menos negociar otro cargo y no quedarse al siguiente periodo fuera del presupuesto.
Para la burocracia dorada, o sea los que disfrutan altos cargos públicos, ministros, magistrados, senadores, diputados, gobernadores, directores de empresas descentralizadas, jefes de todas clases de institutos, convertidos en organismos públicos descentralizados con personalidad jurídica y patrimonio propios, cuyas decisiones generalmente son tomadas por sus jefes y aprobadas por un  consejo o patronato, constituido por representantes oficiales, que poco les interesa y varios amigos que representan alguna institución o simplemente son amigos de su correspondiente jefe.
Siendo así, es muy fácil aprobar normas y modificar reglamentos con el fin de tergiversar los objetivos del mismo, pues como organismos descentralizados con personalidad jurídica y patrimonios propios, tienen la facultad, además de cumplimentar el fin para el que fueron creados, de hacer modificaciones a sus reglamentos no siempre para beneficio del fin propuesto, sino del grupo de amigos que lo maneja.
Una de esas facultades quedó bien clara, con las tendenciosas medidas que el IFE, ha implementado recientemente y que van en contra de la libertad de expresión, misma que se encuentra regulada en los artículos 6° y 7° constitucionales, perjudicando la libre manifestación de las ideas, no solo de los ciudadanos, sino de la prensa, radio y televisión.
Otra de esas facultades notorias de esta burocracia, es lograr consensos para aumentarse los sueldos a discreción, sin límite alguno, solo porque así está reglamentado a veces por ellos mismos, sin tomar en cuenta a sus trabajadores, so pretexto de que es legal, porque así está establecido, consensos tan difíciles de lograr en materia de interés general.
Ahora el mundo está más concientizado, pero no todo se resuelve a gritos y sombrerazos, hace falta una estructura legal que le dé más herramientas a la ciudadanía, para vigilar el actuar de toda la burocracia con transparencia, pero en especial a la dorada, antes de que esas manifestaciones se transformen en focos de violencia generalizada. jjesusvah@hotmail.com

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